Philia como amor, algo mas lejos que la amistad.
En
primer lugar, vamos a exponer las definiciones académicas mas
relevantes para situarnos correctamente en el punto inicial correcto.
La primera definición que nos puede ayudar a introducirnos en el
ámbito de la amistad es la ofrecida por la Real Academia Española,
la cual afirma que la amistad es el “Afecto personal,
puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se
fortalece con el trato” a lo que añade posteriormente que
también es entendida como conexión entre dos personas y deseo de
algo. En segundo lugar, veamos una definición filosófica del
concepto vital tratado, pues el propuesto por la Academia Española
es bastante tecnicista y deja de lado aspectos básicos, simples
pero, que son precisamente esos los que hacen de la amistad algo de
tan grandes dimensiones y difícil explicación; según una
definición filosófica de la amistad, esta es entendida como “una
comunidad de dos a mas personas ligadas entre sí por aptitudes
concordantes y por afectos positivos.” y, aunque quizás
precise algo mas que la anterior, tampoco termina de convencer, por
ello la hemos ampliado la definición de amistad con aspectos
de la definición ofrecida de amor, donde se hace referencia al
amor entre amigos, algo que no encontrábamos en la Real
Academia, y dice “el amor es un tipo de relación humana
caracterizado por la solidaridad y concordia entre los individuos
participantes, donde hay un grado de intimidad muy arraigado, como la
fuerza unitaria y armonizadora entre las personas que sostenían los
antiguos griegos.”
Como
conclusión de todo ello vemos por tanto, en este aspecto, el
carácter troquelador sobre el sujeto que tiene la amistad, donde esa
amistad es una interrelación que une estrechamente a los individuos,
dotándolos de conformidad, armonía, generosidad, deseos y amor (en
el sentido puro de la palabra) entre ellos, haciéndoles entender la
vida conjuntamente, lo que lleva a un incomprensión de la realidad y
la vida sin son separados porque solo en compañía actúan
positivamente sobre la realidad y comparten esos momentos y
sentimientos que son iguales en ambos.
En
segundo lugar, estudiaremos porque es tan importante esta relación
configuradora entre las personas y, aunque ahora se analice
complejamente, atendiendo a los sentimientos compartidos, la empatía
y los caracteres afines entre los individuo, lo cierto es que el
principio de las relaciones interpersonales es bastante mas simple
que todo el conjunto afectivo subjetivo del individuo en concreto.
Lo
cierto es que en la naturaleza del hombre se encuentra una tendencia
biológica que configura sus impulsos hacia la sociabilidad, es mas
radical aun, solo en contacto con nuestros semejantes podemos
desarrollar el vínculo comunicativo del lenguaje, instrumento
fundamental en los seres humanos. Siguiendo esta linea podemos
afirmar que el hombre es un animal, pero un animal que se ha
desarrollado en la escala biológica y que un aspecto que lo conforma
como tal es la actuación en el mundo y con otras personas, pues en
nuestra programación filogenética encontramos que todos los hombres
de la tierra tenemos una tendencia de querer relacionarnos, aunque la
forma y la manera de hacerlo sea diferente según nuestra cultura,
preferencias, etc.
Por
todo ello, vemos que en primer lugar lo que prima en la naturaleza
biológica del ser humano es un deseo universal de relacionarnos
y que gracias a esta interacción con la realidad y con nuestros
semejantes desarrollamos primeramente un método de comunicación,
sea cual sea el lenguaje que utilicemos y a partir de hay todo un
sistema cultural. Seguidamente, observamos que gracias a esta
sociabilidad no solo permitimos que otros puedan conocernos, que
nosotros conozcamos a otros y a la realidad, sino que es
algo mucho mas profundo porque solo mediante nuestra actuación en
el mundo podemos llegar a conocernos y desarrollar de esta manera una
autoconciencia buena y clara, pues autoconciencia no es mas y
menos que un conocimiento verdadero a cerca de lo que nosotros mismos
somos.
Vemos
ahora, que la autoconciencia es un saber de sí mismo que se obtiene
actuando en la realidad e interaccionando con otras personas, que
a la larga serán nuestros amigos o no, pero lo realmente relevante
aquí es que la autoconciencia es vital y, no un conocimiento
mediante una conciencia reflexiva, sino que es un conocimiento de
actuación inconsciente. Una vez que actuamos podremos tener una
valoración de nuestra acción, solo así veremos nuestros aciertos y
fallos con las personas y, en especial con las personas importantes
para nosotros, con aquellas que hemos desarrollado una compleja red
de sentimientos, vivencias y valoraciones de vivencias. Porque el
acto vital irrumpe en la conciencia reflexiva, y es gracias a eso por
lo que podemos superar nuestro fallo, porque a la vez que hay
conocimiento de erro también hay conocimiento de que ese error no es
toda nuestra vida, sino solo un aspecto de ella y que aun queda mucho
en nuestro recorrido histórico vital y que las personas nos
ayudarán, aun mas si son nuestros amigos, sabiendo la inmensidad de
la palabra. Todo ello se puede ilustrar mejor con la metáfora del
fuego hegeliano, donde hay un fuego en mitad de la noche, la luz que
alcanza el fuego es el conocimiento que tenemos, pero aun queda mas
espacio para conocer que es la oscuridad que ns rodea, algo que
podemos conocer también si el fuego se alimenta y crece... pero gran
tarea no lo podremos hacer solos.
Como
conclusión tenemos que la tendencia social es universal en los seres
humanos, aunque cada uno lo desarrolle con contenidos culturales
distintos, seguidamente vimos que solo mediante contacto humano
desarrollamos comunicación con nuestros iguales y que solo mediante
esta interacción y comunicación podremos ser felices mediante la
empatía, pero que ademas nos podremos conocer porque solo mediante
la actuación hay ciencia de nuestra vida, ciencia que nos enseña
que al errar tenemos que ver que el fuego solo ilumina eso, pero que
tenemos que ser capaces de poder iluminar lo que queda todavía en la
oscuridad, que también es nuestra vida, futuro que podemos mejorar y
todo ello teniendo a nuestros amigos, pues del error no se sale solo
con reflexión sino que como dijo el alemán Nietzsche del error en
la acción vital, se sale atentando contra la conciencia vital, a la
intimidad subjetiva, para hacernos despertar y solo a partir de hay
poder reflexionar, por lo que para crecernos necesitamos síntesis
entre actuación y reflexión. Esta superación de la debilidad
inicial es la fortaleza humana.
En
tercer lugar, como derivación de la importancia que vemos que tiene
en un primer instante la sociabilidad y, una vez que esta se
desarrolla en vínculos afectivos la amistad, porque solo mediante
ellas nos desarrollamos como personas, la filosofía que es la
ciencia que estudia los aspectos humanos, ha desarrollado varias
teorías y son numerosos los autores que han dedicado parte de sus
escritos al tema de la amistad; aquí solo nos detendremos en autores
relevantes en este aspectos como pueden ser Aristóteles y Epicuro,
lo que no implica que haya otros autores que merezcan ser estudiados
también.
Aristóteles
dedica los libros VIII y IX de su obra Ética a Nicómaco al tema de
la amistad, realizando un minucioso y agudo análisis de la relación
amistosa que intenta descubrir los motivos, las formas y los
aspectos, donde el estagirita concibe la amistad como una de las
mayores virtudes para hacernos felices y, relacionado con ello,
profundiza añadiendo que es algo necesario en la vida de cualquier
persona ya que sin amigos es muy difícil vivir, aun cuando se
poseyeran los demás bienes, pues en la pobreza y en los demás
infortunios se considera a los amigos como el único refugio, todo lo
descrito anteriormente a cerca de la concepción aristotélica de las
relaciones de amistad, se puede llegar a concebir de mayor manera con
una propia frase del autor que estamos viendo, que dice: “La
amistad (...) es lo más necesario para la vida, ya que sin amigos
nadie querría vivir”
Añade
Aristóteles mas adelante, además la amistad muchas veces suplanta a
la justicia ya que cuando los hombres son amigos ninguna necesidad
tienen de la justicia, mientras que aun siendo justos necesitamos los
hombres la amistad, esta es también algo hermoso y digno de alabanza
porque solemos alabar siempre a aquellos que no solo tienen amigos
sino que saben mantenerlos. Distingue nuestro autor tres clases de
amistad que son muy fáciles de romper y, como diríamos en términos
de las corrientes utilitaristas modernas, amistades por intereses
donde solo hacemos cálculo de nuestros beneficios, estas tres clases
que distingue nuestro autor son: por placer de conseguir resultados
agradables pensando solo individualmente, por interés y por
utilidad, las tres muy semejante entre ellas, pero a diferencia de
estas tres amistades, consideradas personalmente como poco
autenticas, señala Aristóteles la amistad perfecta, que es la
mantenida por los hombres buenos e iguales en virtud, pues estos
quieren el bien el uno del otro, estas amistades requieren tiempo y
trato para poder conocerse a fondo.
Esta
concepción de la amistad, como algo vital para el ser humano, es una
idea que ya sosteníamos desde el inicio al afirmar que el hombre
tiene un desea universal, a la vez que una tendencia biológica de
vivir en sociedad; pero que a diferencia de los animales, los sujetos
desarrollamos esas relaciones sociales con afectos y sentimientos que
troquelan toda nuestra vida mediante la philia, por ello Aristóteles
ha sido un autor ejemplar para justificar la tesis planteada. Pero,
demás añadimos una nueva perspectiva tanto en el asunto de las
clases de amistades, pues no todas las relaciones que trazan los
humanes a lo largo de su vida son afectos y sentimientos sinceros,
pues también encontramos interés, egoísmo... algo que queda
totalmente fuera del ámbito amistoso, pero que en la época de dicho
autor todavía tenia cierta dependencia a la amistad, además nos
opone a estas formas de relaciones las amistades perfectas, digna
únicamente de los virtuosos y hombres buenos e iguales entre ellos.
Dejando
de lado a este autor, encontramos otra visión de la amistad bastante
interesante cuanto menos, y es la de Epicuro. El punto central de la
ética de Epicuro es el placer -hedoné-,
un placer moderado, entendido como ausencia de dolor. Dentro de este
marco debe situarse
la amistad -philia-,
porque al cultivarla la vida humana se verá revestida del mayor
placer y felicidad. El significado que la amistad toma con Epicuro es
universal, independiente de la clase social a la que pertenezca el
individuo.
Esto en términos de Epicuro, sería “ La
amistad va recorriendo el universo como un heraldo que nos invita a
la felicidad (...) De
todos los bienes que la sabiduría procura para la felicidad de una
vida completa, el mayor con mucho es la adquisición de la amistad”.
Por ello, entre todas las virtudes la más elogiada por Epicuro es la
amistad, no sólo por el enriquecimiento y la satisfacción personal
que otorga, sino porque supone el origen de la justicia social,
concebida como un pacto de "no dañar ni ser dañado" en el
que se fundamenta, en definitiva, toda sociedad, por ello, dice
Epicuro: “De cuantos bienes proporciona la sabiduría para la
felicidad de toda una vida, el más importante es la amistad”.
A
dato de ampliación breve y, para no centrarnos únicamente en las
visiones de dos autores griegos, podemos afirmar que En Grecia ya
desde la época de Homero, poetas y filósofos intentaban encontrar
un lazo afectivo que enriqueciese las relaciones humanas más allá
del clan y la familia.
El
elogio de la amistad, como uno de los más bellos dones de la
existencia, era tradicional. En las escuelas filosóficas
desde los pitagóricos se había insistido sobre su validez como base
afectiva para la cohesión de una sociedad de filósofos que se
dedican a una tarea con un objetivo común. También Platón había
dedicado sugerentes páginas en sus diálogos a analizar la philia.
En la modernidad, no hay grandes elaboraciones a la amistad, pues
cuasi toda producción era dirigida al tema racionalista que se
encontraba en auge, pero en la contemporaneidad vuelven los
académicos a darle una importancia a dicho temario, desde
perspectivas antropológicas, históricas, éticas, etc. Aquí hemos
querido enfocarlo brevemente de una forma antropológica que recurre
a la historia para poder manifestar su importancia a lo largo de toda
la historia.
En
cuarto y último lugar, pasamos hacer un reflexión crítica acerca
de lo que hemos ido exponiendo a lo largo de la reflexión y, a modo
personal se hará una exposición de los aspectos fundamentales que
tengo en cuenta en las relaciones de amistad, a la par que se verá
orientado hacia una persona de mi entorno, porque esto no es un
trabajo academicista, sino que es un trabajo elaborado teóricamente
pero dedicado a una gran persona en mi vida, que a día de hoy es mi
apoyo fundamental y mi hermano en todos los sentidos.
Al
principio del trabajo se ha trazado varias definiciones de la
amistad, que hemos ido desarrollando porque la idea era ir dando
definiciones de la amistad, pero definiciones que a la vez que
ofrecíamos, también descartábamos por insuficientes, esto ha sido
elaborado así a consciencia, porque la amistad que yo he ido
sintiendo y la experiencias que he tenido de amistades puras, han sido una relación
semejante a lo que he redactado al inicio del trabajo, pues empezaron siendo una interrelación de personas con ideas y gustos a fines,
pero pronto eso se quedó corto y eran una personas con la que
congeniaba a la perfección y que no se reducía simplemente a una
reciproca acción entre dos personas, pero después del viaje que es la vida pude tener la fortuna de desvelar y conocer lo que subyace ante una buena, sincera y recíproca amistad
Seguidamente,
hemos ofrecido una visión antropológica de las relaciones afectivas
entre los seres humanos, quizás eso en una dedicatoria no tenga
especial relevancia, sin embargo y cambiando de óptica totalmente
podemos tentar a la astucia y al acierto o error, diciendo que igual
que hay una tendencia inconsciente a relacionarnos con nuestros
iguales.

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