miércoles, 16 de mayo de 2012
¿Que es eso llamado libertad?
Conferencia La esencia de la libertad humana. Prof. Juan Miguel Palacios. 10/05/2012.
Nada mas empezar la conferencia el profesor Palacios nos hizo dos advertencias
convenientes sobre el título de la misma, la primera de ella era referente al término 'humana' pues
dejo explícito que dejará de lado la libertad de otros seres, y se iba a ocupar únicamente de la
libertad del hombre; la segunda advertencia era referente al término 'esencia', sobre el que surgen
dos preguntas fundamentales: ¿Existe la libertad humana? Y ¿Que es?, pues una vez planteadas las
preguntas, se dejo claro que la primera de ellas no era tema a demostrar en la conferencia porque lo
importante es entender en que consiste la libertad tomándola en un sentido condicional, es decir, si
existiese la libertad, de que se trataría.
La libertad tiene un sentido muy amplio, que normalmente se opone a la necesidad, pero
también es un término abstracto, por ello decimos que la libertad humana penetra en tres sentidos
diferentes: Ontológico, Psicológico y Práctico, se enumeran en este orden porque la primera es la
raíz y fundamento de la segunda que a su vez es raíz y posibilita la tercera.
La libertad ontológica hace referencia a la indeterminación del hombre por lo que este se
encuentra abierto a muchas formas de ser, esta apertura metafísica posibilita al hombre de ser en
cierta manera todas las cosas, sin dejar de ser en ningún momento lo que ya es. Esta apertura del
sujeto es posible gracias a su conciencia, como dijo Aristóteles, por ello la conciencia supone una
apertura tanto a lo real como a lo irreal mediante el conocer y el tender, lo que convierte al ser
humano en ilimitado, a diferencia del resto de los animales que únicamente tienden a su mundo
circundante, es esto mismo lo que afirman Scheler y Arnold, quienes sostienen que el hombre no
tiene el mundo como circundante sino definido por su amplitud de espíritu, pues la función del
espíritu del hombre es el conocimiento mediante el cual permite adquirir una libertad , encontramos
por tanto dos niveles diferentes uno de organismos orgánicos de conocimiento impulsiva y, frente a
estos los seres humanos los cuales gozan de autonomía existencial. Esta libertad de la que gozan los
seres humanos les permite elegir entre una mayor posibilidad, que tiene como consecuencia la
adquisición de un mundo. Esta libertad ontológica descrita es la que nos permite ver la limitación de
la libertad psicológica, porque si si no tuviésemos libertad ontológica no tendríamos libertad o, no
lo sabríamos.
La libertad psicológica, es la libertad por excelencia ya que es la actividad de ella y, por
tanto es una propiedad del acto de la voluntad del hombre y no una mera facultad. Al hablar de estos
actos de la voluntad debemos distinguir entre los actos interiores y exteriores; los actos interiores es
el deseo de querer cierta cosa (como por ejemplo, querer gritar), mientras que los actos exteriores es
la manifestación del acto de querer (como es el caso de gritar ya propiamente dicho). También
debemos diferenciar dentro de los actos interiores el acto de querer o no querer determinada cosa o
acción y, por otro lado el de querer esto o aquello. Estos últimos actos son los propios de la
voluntad, ya que son propiamente actos voluntarios, el resto son únicamente voliciones que
pertenecen indirectamente a la voluntad. Esta libertad del albedrío posibilitad la libertad práctica.
Únicamente es posible anular la libertad propia de los actos, mientras que la libertad del libre
albedrío no puede ser privado por nadie, ya que pertenece a la singularidad del hombre.
La libertad práctica, permite mediante el libre albedrío cambiar los hábitos del sujeto
mediante su querer, en este sentido el hombre puede crear 'X' tendencias o sustituirlas por otras, así
a diferencia del resto de animales el ser humano puede elegir satisfacer sus necesidades e incluso
elegir no satisfacerla, en este sentido es en el que Séneca afirma que la libertad no sirve a ninguna
necesidad.
Aclaró el profesor Palacios, que tras esta exposición a cerca de la libertad humana podría
entenderse que se ha mantenido una concepción de la libertad como ilimitada, pero en realidad es
una libertad finita la del hombre, pero también plena, pues no porque sea finita no puede ser plena,
sino que finita y plena no son contradictorios, esto queda demostrado mediante el carácter forzoso
de la libertad humana, como firmaba Sartres el hombre está condenado a ser libre, también se
ejemplifica esta finitud en las posibilidades limitadas para satisfacer las necesidades que tenemos y
por último también queda justificada porque estas opciones limitadas que satisfacen los deseos
están a su vez jerarquizadas por un cierto orden de preferencias. Por ello, la libertad del hombre es
finita, pero el conocimiento de esta finitud que posee la libertad hace que seamos conscientes del
trasfondo ilimitado que tiene la misma y, como consecuencia el ser humano encuentra en el algo
ilimitado que tiene a determinarse
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